miércoles , 17 octubre 2018
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Chino Ríos se disculpó con periodistas. ¿Y si mejor lo hace con los pobres que trató de flojos y con la gente que humilló?”

El chino Ríos pidió disculpas a los periodistas en una carta al Mercurio, justo después de la columna más devastadora en contra de él, escrita por Juan Cristóbal Guarello. Pero, pongamos las cosas en contexto. ¿Qué tan grave fue decirle “chupalo” a un grupo de periodistas?  La verdad, es que no mucho. Fue una ordinariez, claro está, pero algo irrelevante al lado de todo lo que hizo durante sus eternas polémicas.

Comencemos… En el texto publicado hoy en el diario derechista.  Marcelo Ríos dice

“Cuando alguien me pregunta si lo pasé muy bien en mi carrera de tenista profesional, siempre me sorprendo contestando que no. Si bien es cierto que no tuve momentos para hacer turismo ni participar en fiestas o diversiones como la mayoría de los adolescentes, lo que más daña mis recuerdos es el constante acoso de los medios de comunicación y sus falsedades que solo buscaban vender noticias sensacionalistas, lo cual provocó en mí una mala reacción intentando proteger mi legítima privacidad, y no satisfaciendo así lo que tanta gente demandaba de mi”

Ríos insiste en dramatizar su vida como deportista, como si debiéramos sentir lástima, de un joven que cumplía el sueño de alcanzar el éxito deportivo.  Hay miles de jóvenes que luchan día a día por llegar a la cima como él y no pueden porque simplemente los recursos no le alcanzan. Y otros tanto que si lo hicieron y no andan por la vida humillando gente.  ¿O alguna vez ha visto a Massú, González, Federer, Nadal orinando personas?  Ríos se victimiza por “no poder participar en fiestas o diversiones”  ¿Es acaso un motivo para sentir lastima? Realmente no, menos en un mundo, donde jóvenes nacen en familias con padres alcohólicos, con madres ausentes, en un circulo de violencia y pobreza extrema. Ellos carretean, claro, en la calle tratando de escapar de la realidad con alguna maldita droga barata. ¿A ellos envidia Ríos?

¿Es legítima la comparación? ¿Marcelo Ríos tiene la culpa? Quizás ustedes pensaran que no, pero dado el nivel de lastima que busca provocar es necesario recalcar que su lloriqueo es exagerado y fuera de contexto. Mucho más aun cuando desde esa misma situación de privilegio, tuvo el descaro de decir “que nada se conseguía gratis, que había que trabajar para lograr las cosas”.  ¿Sabrá el Chino lo que es levantarse a las 5 de la mañana con un carrito de sopaipillas, con temperaturas bajo cero, en pleno invierno, para alimentar a tus cinco hijos, ya que el padre los abandonó?  Ríos, pidele disculpa a ella, y a todos los que trataste de flojos, por no entender que tu mundo no es el reflejo de la sociedad.

“El primer error lo cometí cuando metí a todos los periodistas en una sola bolsa y opiné mal de ellos en general. Cuando me llamó Pedro Carcuro y me cobró sentimientos, me di cuenta de que había muchos buenos profesionales en ese medio y que había sido injusto. El segundo error se produjo la semana pasada, cuando me preguntaron algo relacionado con la disputa de Copa Davis y yo contesté una grosería, creyendo que imitar a Maradona resultaría gracioso”.

Si Chino, aunque no lo creas, hasta puede ser gracioso, si lo hubieses hecho con más carisma y en un mejor momento, hasta te la doy.  Pero ¿Es gracioso ofender a mujeres?  Pídele disculpas mejor a la periodista de Contacto, Carola Fuentes, ganadora de múltiples premios a la que ofendiste, solo por visitarte en Nueva York para entrevistarte y que consideraste la primera weona de la calle. O a la que como contó Guarello, sacaste de la mechas con tu amigo, totalmente ebrio, solo porque te molestó que estuviera en el mismo lugar.  O  mejor a Monica Seles que la trataste de culo gordo, porque se te ocurrió, sin ningún respeto por una compañera de carrera que es idolatrada en EE.UU.

Sigue…

“He tenido tiempo de recapacitar que con mis dichos ofendí a personas que cumplen una labor profesional dignamente y de paso también afecté a sus familiares, amigos y tal vez a estudiantes y profesores de periodismo. Y todo ello porque guardo rencor con solo un puñado de malos profesionales que me han causado daño durante muchos años”.

Gracias por estas disculpas Chino, pero la verdad cuando le dijiste “chupalo” a un grupo de periodistas, me atrevería a decir que debí con suerte sentir el 1% de la humillación que sintieron las personas a las que orinaste en La Serena. O mejor a tu amigo Astorga al que abrazaste cuando lloraste por el quiebre de una relación, y luego atropellaste y ninguneaste.

Que no hayas querido llevar la bandera en los juegos olímpicos, no me interesa. A los 13 años dejaron de importarme las cuestiones chauvinistas, pero tienes muchos seguidores a los cuales explicarle que a Chile lo quieres, aunque obviamente desde que dijiste que tu voto sería para Piñera, a ellos a estas altura poco les importa. En lo personal y deportivo, te perdí el respeto cuando González y Massú recién comenzando en el tenis se sacaban la chucha jugando por Chile, y luego tu amurrado y siendo mil veces mejor, botabas los partidos.

Quizás si le pides disculpas a los que trataste de flojos, a las mujeres que ofendiste, a la gente que humillaste, tus disculpas tendrían más sentido. Y quizás si no hubieses hecho nada de eso, el famoso “chupalo” te hubiese salido gracioso, pues habría salido de un grande, no de un niño mimado que se victimiza, solo porque cumplió su sueño de ser tenista.